Porotos

Phaseolus spp.

Las judías del género Phaseolus son una importante fuente de proteínas para mucha gente en todo el mundo. En el África subsahariana, más de 200 millones de personas dependen de las judías como su principal legumbre. Las judías se cultivan por sus hojas verdes (a menudo alimento para el ganado) y sus vainas y semillas inmaduras, pero son sus semillas secas (que son nutritivas y se almacenan bien) el principal producto final.

El género Phaseolus tiene una historia evolutiva y de domesticación única. Contiene cinco especies domesticadas: P. vulgaris (judía común), P. coccineus (judías pintas o de riñón), P. lunatus (judías de Lima, blancas o sieva), P. acutifolius (frijoles tépari) y P. dumosus (judías botil, petaco o cache), que fueron el resultado de siete domesticaciones, en las que las variedades P. vulgaris y P. lunatus probablemente se sometieron a dos domesticaciones independientes.

La P. vulgaris es una de las legumbres más importantes del mundo en términos económicos. La especie se originó probablemente en el área central de México, desde donde se dispersó por Sudamérica antes de ser domesticada. Como consecuencia de ello, la reserva genética silvestre de los Andes estuvo expuesta a un temprano cuello de botella genético. Para la judía común se reconocen tres reservas genéticas silvestres: la mesoamericana, la andina y la del norte de Perú-Ecuador. En Mesoamérica, la judía común se domesticó probablemente en el valle de Oaxaca. Este hecho se sustenta en la existencia de restos arqueológicos de judías de 2100–2300 AP. La ubicación geográfica de la domesticación andina sigue sin estar clara (dos emplazamientos candidatos son el sur del Perú y Bolivia y el norte de Argentina). La judía común, junto con el maíz y la calabaza (Cucurbita pepo), forma parte de las “tres hermanas”, que fueron fundamentales para el desarrollo de de comunidades precolombinas en Mesoamérica.

Genesys ha registrado casi 117 000 accesiones de Phaseolus: 86 % P. vulgaris, 4 % P. coccineus, 6 % P. lunatus, 1 % P. acutifolius y 0,5 % P. dumosus. En torno a un 65 % de estas corresponden a variedades cultivadas tradicionales o locales, un 15 %, a variedades mejoradas y un 3 %, a parientes silvestres. El Centro Internacional para la Agricultura Tropical (CIAT) cuenta con la mayor colección de Phaseolus, con casi 40 000 accesiones, seguido de los bancos de genes del USDA-ARS, con unas 18 000 muestras y el Leibniz-Institut für Pflanzengenetik und Kulturpflanzenforschung (IPK), con más de 10 000.

De entre los cultivos de alimentos principales, las judías, y especialmente las judías comunes, están entre los más variables. Hábito de crecimiento, tamaño de semilla, forma y color, días de maduración y muchos otros factores difieren entre las variedades. Existe también una diversidad oculta, no solo en la resistencia a plagas y enfermedades, sino también por el valor nutritivo de las semillas. Los centros DE CGIAR, especialmente el CIAT, han sido clave en el cultivo de judías que sean más productivas y más nutritivas, lo que ha beneficiado a millones de hogares.

 

Información general

Tamaño de las colecciones de bancos de germoplasma

Otros nombres aceptados